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97/140 ERRORES EN UNIDAD DE OBRA

Error en unidad de obra, o unidades de obra, es la segunda parte de una trilogía dedicada a enumerar los errores más habituales que se cometen a la hora de construir un edificio, y que no son siempre, ni sólo, responsabilidad del constructor. Sino que corresponde a todos mejorar, cada uno en su parcela, y contribuir a evitarlos con nuestro trabajo.

Esta serie de 3 artículos, donde éste constituye el segundo, se centra en el fallo técnico, en determinada unidad de obra, provocado por múltiples causas, y causantes. Y con el agravante de, por lo menos en mi experiencia, ser reiterativo dicho fallo. Esta segunda parte está dedicada a analizar el error de: Unidad de Obra y la Estanqueidad, Unidad de Obra Revestimientos continuos y Fachadas, y Unidad de Obra Carpinterías.

97/140 ERRORES EN OBRA DEMASIADO HABITUALES

CLIC AQUÍ PARA VER LOS 57 PRIMEROS

Estos primeros 57 errores se analizaban en unidades de obra de los siguientes capítulos:

  1. Replanteos
  2. Estructura
  3. Albañilería y Divisiones

Unidad de Obra y la Estanqueidad

  • 58. Agua de lluvia o freática atrapada en soleras y saneamiento.

    En ocasiones, cuando ha llovido en exceso, por las prisas, o quién sabe por qué, se deja agua acumulada en zonas de la cimentación, unidad de obra de fase que se ejecuta en la fase de cimentación.

    No estoy diciendo en las zapatas; la verdad, no he presenciado verter hormigón en una zapata inundada (siempre se ha limpiado previamente), pero en otras zonas, como pueden ser encofrado perdidos bajo soleras, etc… o incluso en saneamiento.

    Cuando digo visto, no es que se haya ejecutado conmigo delante, sino que he comprobado posteriormente, en mi obra, o en otra obra, que así ha sido. Lógicamente, al final todo sale… y el agua se abre camino, ya lo sabemos.

  • 59. Drenaje y evacuación de aguas en cámaras bufas.

    En esta unidad de obra, muchas veces la colocación de la membrana drenante es defectuosa.

    Sobre todo, cuando existe pantalla de pilotes de varias plantas.

    La unión de esta membrana con el forjado es fundamental cuidarla. Es una unidad de obra, que ya hay que tener en cuenta antes siquiera de encofrar el forjado .

    Yo he observado este encuentro, por defecto profesional, no sólo me fijo en los detalles de mi obra, sino en los de todas las obras que tengo la oportunidad de observar, aunque sea desde la calle.

    Y este detalle, no se cuida lo suficiente, y a veces, cuando se quiere cuidar no se ejecuta de la forma correcta.

    Otro punto débil, es esta misma membrana en su encuentro con otra unidad de obra: la solera.

    Y por supuesto, en la evacuación de la posible agua existente en la cámara bufa.

    Si te grabas esto en la mente a partir de ahora te ayudará mucho:

    Si hay agua en tu obra, sea donde sea, y no puedes luchar contra ella; es decir, no puedes evitarla…. Entonces:

    ¡Únete a ella!!

    No es ningún eslogan, es un juego de palabras para que trabajes siempre dando, garantizando, buscando, la salida del agua. Reconduciéndola y alejándola de tu unidad de obra y de la propia obra. Sea cual sea la unidad de obra que estás analizando.

    Esta forma de pensar, me ha ayudado en muchas ocasiones. Es así de simple, si no puedes con ella, recondúcela fuera con garantías. No te quedes sólo en interponer una tela o membrana y ya, porque el agua buscará su camino, avanzará y conseguirá entrar en tu obra.

  • 60. Rozas embebidas en uniones que reciben agua.

    Cuando tenemos una junta, de dos volúmenes construidos, que se encuentran a diferente altura (uno más alto que otro), la unión entre ellos…

    ¡¡NO PUEDE SER TRATADA CON SILICONA Y YA!!

    Ni siquiera conformarnos con masilla de poliuretano.

    Porque todos los materiales se mueven, los volúmenes se mueven. A diferentes volúmenes, movimiento diferentes. A diferentes materiales, comportamientos, movimientos diferentes.

    Conclusión, colapso del material de sellado, o separación de éste de uno de sus laterales, es decir, de uno de sus volúmenes.

    Resultado: filtración. Humedades.

    ¿Cuándo sucede esto?

    Siempre, siempre, siempre.

    Por lo que es absurdo empeñarse en seguir haciendo las cosas mal en esta unidad de obra o encuentro.

    ¿Es más fácil así?

    Efectivamente, si. Es más fácil, más rápido, más económico (a la postre, no es más económico, es mucho más caro arreglarlo).

    Y está mal hecho. Así que me da igual, no hay excusa hay que hacerlo de la forma correcta. Hay que evitar que el agua de escorrentía en su camino, se encuentre con una junta sellada tan solo.

    Por lo tanto, el volumen más bajo, debe ser empotrado, mediante una roza en el volumen más alto. No todas sus capas, pero sí las más superficiales. Es decir, la estructura del volumen más bajo no tienes que empotrarla, ni unirla, si no ha sido así diseñada y calculada, por supuesto.

    Además, se debe garantizar la unión entre los dos volúmenes con un elemento que cubra la junta y que permita los diferentes movimientos de ambos volúmenes, sin alteraciones.

    Así mantendremos la estanqueidad de estas unidades de obra.

    ¿Se puede evitar la roza y poner una chapita?

    Sí, cuando cumpla lo último que he mencionado, y la lengüeta que apoya de forma vertical en el volumen más alto, no forme una junta a sellar, y ya, con dicho paramento. Porque estaríamos en las mismas.

    En este caso, te tocaría hacer una roza en el revestimiento continuo, y empotrar esa lengüeta.

    ¿Y cómo un elemento rígido como una chapa, va a permitir el libre movimiento de dos volúmenes? Existen varias opciones, una de ellas, es una chapa formada por dos enlazadas de la forma adecuada.

    Y, por supuesto, que el agua que cae sobre esta chapa no le produzca oxidación y los chorretones del mismo a la postre.

    El agua tiene vida propia, pero el tratamiento de la chapa, incluido la tornillería, sí podemos controlarlo para evitar esto último.

  • 61. Chapitas de remate con masilla o peor, silicona.

    Si el remate anterior, albardillas o cualquier otro elemento tiene una longitud que aconseje estar formado por más de una chapa, entre éstas también tendremos un punto donde cuidar:

    • Movimientos/Dilataciones.
    • Filtraciones

    Por lo tanto, colocar dos chapas consecutivas a testa y sellar, no es suficiente.

  • 62. Silicona.

    La silicona no tiene las propiedades adecuadas para sellar y absorber movimientos de diferentes materiales, menos aún a testa.

    Por lo que, en exteriores, para garantizar la estanqueidad frente al agua no es válida.

    En las carpinterías acristaladas se usa, me dirás. Sí, pero si analizas el detalle, es un vidrio alojado (empotrado) en un perfil, con juntas de estanqueidad. El vidrio tiene un bajo coeficiente de dilatación. Para evitar las condensaciones, además, el sellado interior y exterior (vidrios) debe ser colocado adecuadamente.

  • 63. Espesores de masilla poliuretano inadecuados.

  • En obra, en muchas ocasiones da igual si es de 3 mm, como si es de 3 cm. Y el comportamiento de este material, claramente no es el mismo.

  • 64. Piscinas impermeabilización.

  • 65. Resolución de faldones.

    Un tema que siempre se acaba modificando en obra, bien por:

    Problemas con la bajante.
    Problemas con los niveles.

  • 66. Impermeabilización de jardineras.

    No se suele cuidar lo suficiente, no se suele prever todos los detalles, y se hace al final de la obra (urbanización) con muchas prisas.

  • 67. Poliuretano proyectado de bote.

    El que más adeptos tiene, y éstos le buscan más utilidades. En obra causa verdadera afición. Lo usan para todo:

    • Para repasar aislamientos con poliuretano proyectado.
    • Para sellar.
    • Para rellenar.
    • Para fijar.

    Para todo, vamos.

    El poliuretano de bote ni siquiera tiene las mismas propiedades, o cuanto menos habría que verificarlo, que el poliuretano proyectado con máquina en la obra.


    • 68. Atornillar sobre algo hueco.

    • 69. Prevenir humedades capilaridad en acerados.

    • 70. Demasiado tiempo expuesta la impermeabilización al sol, no autoprotegida.

      Bueno al sol, a las pisadas, al paso de pequeña maquinaria, a restos de otros materiales, a cigarros apagados.

      Sé que como responsable de obra, no puedes estar como en el patio de colegio corrigiendo a cuantos están en la obra y presente en la ejecución de todas las unidades de obra, además de que agota psicológicamente.

      Pero sí puedes hacer algo: evitar que esta superficie (tela impermeabilizante colocada y en acopio) esté expuesta.

      ¿Cómo? Es fácil (cubiertas), o difícil (planta baja), pero se puede:

      • Teniendo todo previsto antes de impermeabilizar, incluso instalaciones.
      • Organizando, coordinando.
      • Prueba de estanqueidad inmediata.
      • Tener previsto a continuación la ejecución de la capa protectora, y si ésta por cualquier motivo no fuera suficiente, otra capa protectora pobre hasta la ejecución de lo definitivo. Prevista, organizada y tenida en cuenta hasta en los niveles.
    • 71. Colocación de pavimento sobre láminas autoprotegidas.

      Es muy difícil encontrar un cemento cola apropiado por el fabricante para ser utilizado directamente sobre una impermeabilización autoprotegida con total garantía. Y que sirva como agarre de un pavimento de terminación en baldosas.

      Se suele solicitar previamente la aplicación de productos sellantes.

      Pues bien, en casi todas las obras nos encontramos un punto que nunca se considera respecto a los niveles, y es el famoso tendedero, cubierto, descubierto o semicubierto e impermeabilizado (una unidad de obra siempre problemática para coordinar por este motivo precisamente y por otros que no vienen al caso ahora mismo). Con problemas para alojar tantas capas, por eso se recurre a esta solución, pensando que la rugosidad de la tela autoprotegida será suficiente para garantizar el agarre de la baldosa.

    • 72. El famoso caucho aplicado con brocha y ya.

      Que en una o en varias capas puede utilizar cualquiera, sin malla ni nada, y para cualquier uso, y pensarán que para siempre.

      Además, está muy extendido considerar que se puede aplicar sobre cualquier base, esté ésta como esté.

    • 73. Mala impermeabilización encuentros con instalaciones (fuera de chimeneas).

    • 74. Rectificaciones/modificaciones a posteriori en impermeabilizaciones.

      Olvidos, cambios de opinión, hay que tenerlo todo previsto venga o no venga en los planos y demás documentos del proyecto.

    • 75. Apoyos continuos sobre impermeabilizaciones flotantes.

      Posiblemente como consecuencia de lo anterior, de no tener todos los temas previstos, o bien, por facilidad y rapidez, no es más cómodo así.

      Se ejecutan impermeabilizaciones flotantes que a posteriori se limitan sus movimientos con puntos o líneas fijas, mal pensados.

    • 76. Recibido de albardillas.

      Su recibido (no sólo la ejecución, sino los materiales utilizados), sus juntas, sus goterones, sus fijaciones.

    Unidad de Obra: REVESTIMIENTOS Y FACHADAS

    • 77. Detalle arranque de fachada y viga de coronación.

      Lo describí en el siguiente artículo: REPLANTEO PANTALLA DE PILOTES. CLIC AQUÍ para ir a verlo.
      Un error no sólo estético, sino de replanteo.

    • 78. Modulación demasiado tarde.

      No se tienen pensado las cosas desde el principio, y se improvisa demasiado.

      Al final, tenemos que estar trabajando solucionando encuentros, unidad de obra y detalles que deberían haber estado previstos, desde la ejecución de los huecos de fachada.

      Eso sí, se desarrolla la creatividad. No todo es negativo. Aunque la obra es más costosa, en dinero y en energía, es menos ágil, y la calidad de acabados, que no de ejecución, se ve comprometida.

    • 79. Monocapa con manchas de eflorescencias.

      Cuando el monocopa es aplicado en condiciones atmosféricas con determinadas temperaturas y humedad en el ambiente, aparecen las eflorescencias.

      Hay colores y texturas o acabados que las disimulan más, y otros lo cantan más.

      Pero haberlas, las hay.

      Su arreglo es fácil, si limpias la fachada con productos diluidos en agua adecuados, que NO son los mismos que los usados para limpiar ladrillo.

    • 80. Monocapa sin junquillos y modulación suficiente.

      Según las características de los participantes en la obra, en las fachadas con revestimientos continuos, desaparecen siempre uno o más junquillos, y sobre todo, goterones.

      No me refiero a que queden enterrados en el revestimiento, sino a que se olvidan.

    • 81. Revestimientos continuos modulación.

      Esto en obra, normalmente, se nos da bien. Sabemos por dónde va a fisurar y ahí le colocamos un junquillo, para disimular esa pequeña fisuración. Esta unidad de obra, por lo menos, respecto a esto, la solemos tener controlada.

      Los profesionales, además de hacer esto, colocamos vendas o mallas, dependiendo del material y el soporte sobre el que estemos trabajando.

      Y vamos un paso más allá, en los replanteos, desde la albañilería y antes incluso, en la estructura, evitamos determinados encuentros, uniformamos el soporte.

    • 82. Falta de escuadras en revestimientos interiores.

      Una vez más, el origen no está en la ejecución del revestimiento (aunque pudiera ocurrir también). El origen es la mala ejecución del soporte, o dicho de otro modo, la albañilería o particiones sin escuadras.

      Ahora bien ¿es culpa del albañil?

      Pues no siempre, la verdad.

      A veces el pobre albañil se las ve y se las desea para ejecutar una mocheta, en las circunstancias que le hemos dejado. Que son una estructura deficiente, o que se come su espacio, o bien, unos patinillos con sus tubos, para nada colocados, más parecido a un racimo de flores que a como debiera ser.

      Esto hace que haya demasiados puntos a controlar por el albañil. Él que sólo tenía que levantar una mocheta, casi tiene que hacer un análisis de ingeniería antes de acometer esta tarea por la que le pagan…. Pues eso, lo que le paguen.

      Conclusión: tras un análisis rápido de la situación, o a veces ni eso, me fío de las líneas de la bota (replanteos), Y ejecuto así mi mocheta, y si al subir me encuentro con racimos de tubos o algo así, pues vamos modificando sobre la marcha como podemos. Y si esto así les vale a ellos, ¿para qué me voy a molestar yo en colocar una mira en cada arista o rincón, aplomar correctamente, etc, etc? Si me pagan lo mismo, y además es bien poco.

      Y los habrá buenos profesionales que habrán buscado a algún responsable y preguntado sobre esto, y ante la respuesta, o la solución, pues para qué se van a volver a molestar.

    • 83. Encuentros de diferentes materiales sin vendas.

      La inversión en adquisición de vendas, no es el detonante de las pérdidas económicas de la obra.

      No conlleva pérdidas de tiempo. Ni en su ejecución, ni en su adquisición, ni en su distribución a cada tajo.

      No conlleva grandes medios auxiliares.

      A veces, es tan fácil, como incluirlas en los contratos a los subcontratas pertinentes.

      No se entiende su ausencia en la obra, salvo por errores y falta de previsión.

    • 84. Yeso manchado mortero alicatado.

      Esto se daba más ates que ahora en esta unidad de obra, que ahora.

      Cuando se aplica primero el guarnecido en un tabique a alicatar por su otra cara. Y este alicatado se hace a posteriori, y además, se ejecuta con mortero, no con cemento cola. Cabe la posibilidad que el agua de la masa de mortero sature el ladrillo del tabique, sobre todo, si se ha sentado dicho ladrillo con yeso, y traspase al guarnecido, arrastrando sustancias, claro, y produciendo manchas.

      Que nos costarán el dinero al tener que aplicar pinturas antimanchas previas a la capas de terminación.

    • 85. Manchas de orín en el yeso.

      A mí esto, me ha parecido siempre de una falta de respeto total hacia el trabajo de los demás.  No sólo al trabajo de guarnecido.

      Y en mi obra, lo he sancionado siempre.

    • 86. Yeso muerto.

      Con el uso de las máquinas de proyección, este defecto ha casi desaparecido. Sin embargo, en otras más pequeñas, donde se sigue haciendo a mano, persiste.
      Si quieres saber más sobre este defecto, HAZ CLIC AQUÍ

    Unidad de Obra: CARPINTERÍA

    • 87. Remates de aluminio.

      Vimos muchas de sus causas en el artículo de CASO DE ÉXITO: FACHADA 41 checklist Fachada.

    • 88. Altura puertas salidas a ático.

      No falla. Este se da siempre, sí o sí. Y a veces no es posible cumplir con todas las normativas que lo afectan.

      • Dependerá de la altura de los faldones en el encuentro con la fachada donde se sitúa este hueco o salida a la terraza.
      • Dependerá de la altura del peldaños de salida.
      • Dependerá de la altura del cargadero y si ésta es idéntica a otros huecos en la misma planta o en diferentes plantas.
      • Dependerá de la altura de la planta.

      Y el que haga una lista de tantos ‘dependerá’ es para que observes que desde incluso antes de ejecutar la albañilería de la fachada,  ya debemos apreciar este punto en la obra.

      Muchas veces surge el problema cuando ya está todo hecho y estás ejecutando faldones.

      Cuanto más tarde surja, más dificultades en su solución, o peor solución.

    • 89. Si es rotura de puente térmico, ya está todo hecho.

      Se tiende a pensar que cuando una ventana es de rotura de puente térmico, que no condense está ya garantizado.

      Y no es así.

      Por muchos motivos, pero me centraré solo en la carpintería y en su fabricación, y en su colocación.

      Si andamos con apaños en la obra, con juntas que luego tapamos, o abaratando en la fabricación. O mezclando componentes. O con sellados incorrectos en su colocación o en el uso de productos.

      No es sólo, un tema de selección de perfiles, y de ensayos de una ventana.

      Y por supuesto, también está la colocación y sellado del vidrio, algo que no se controla lo suficiente en general en las obras. Las generalizaciones son malas, pero de alguna forma tengo que expresarlo.

    • 90. Cercos de madera se cierran por abajo.

      Como nos estorba el refuerzo inferior del precerco de madera, se tiende a eliminarlo antes de tiempo, provocando una ligera deformación, o hinchamiento, hacia dentro del precerco de madera.

      Que luego complica la colocación de la puerta al carpintero, aunque su arreglo sea fácil, pues pasa por cepillar.

    • 91. Detalles de revestimientos de Aluminio entre ventanas.

      Cuando en la fachada exterior se ha diseñado que entre ventanas exista una chapa de aluminio con aislamiento o un alucobon, lo que muchas veces no se ha tenido en cuenta, al querer enrrasarlo, es la disminución del espesor del cerramiento en estos punto, o la aparición de mochetas interiores (que nadie quiere).

      Al final son puntos débiles de la fachada en todos los aspectos, térmicos, acústicos, e incluso de estabilidad en algunos casos más graves, pues la solución fácil es sustituir el ladrillo perforado de la fábrica exterior por tabicón.

    • 92. Paños de ventanas muy pesadas.

      Como no te avise el industrial que has contratado para la fabricación del aluminio. O no estés tú al tanto de este posible problema, puede que no seas capaz de abrir determinadas zonas practicables de la carpintería por su peso tan elevado..

      Se diseñan paños muy grandes de carpinterías, con perfiles de rotura de puente térmico que nos parecen lo aguantan todo, y el caso es que ellos sí, pero el usuario, al utilizar dobles acristalamientos, incluso en alguna de sus capas stadip, .. vamos que tienes que ser Sansón para mover esa ventana, o carpintería practicable.

    • 93. Persianas muy pesadas.

      También ocurre mucho con persianas motorizadas de puertas o cristaleras de cierta altura, y ancho, al final el motor se acaba quemando porque pesan demasiado para su potencia.

    • 94. Miradores con zonas ciegas sin poder limpiarse.

      Los Miradores es otro punto de las obras donde hay que romperse la cabeza para dejar bien solucionado, con antelación, todos los encuentros y la correcta funcionalidad. Lo explico con más detalles en CASO DE ÉXITO: FACHADA.

      Pero es que además, un error muy común es diseñar esta unidad de obra, con zonas practicables y ciegas, de tal forma que desde las practicables es imposible llegar a todas las ciegas, aunque sea sólo para poder limpiarlas.

      Y no es un tema a resolver cuando ya se han contratado, porque no sólo va a retrasar su fabricación hasta su completa definición, sino que el tener que hacer mayores superficies, o mayor número de ellas practicables, encarecerá lo contratado.

    • 95. Miradores sin guía.

      Se tiende a ejecutar los huecos de fachada, sin plantilla, y luego a recibir sus precercos.

      En los miradores, donde es muy importante mantener los plomos en toda la altura del edificio, sobre todo, si el mirador es continuo. No cuesta nada recibir una guía de aluminio lacado, a ambos lados de la fachada donde se aloja.

    • 96. Huecos sin plantilla.

      Lo acabo de mencionar. Si no queremos estar apañando esta unidad de obra, medida única de fabricación de ventana, a diferentes medidas de huecos de albañilería para esa misma ventana y tener que gastarnos en remates exteriores, etc, etc. Lo mejor es fabricar antes de levantar la fachada una/s plantilla/s, así garantizamos la misma medida, y la ausencia de excesivas holguras.

    • 97. Escaso recibido de cercos metálicos.

      Sobre todo, cuando exteriormente va aplacada, o fachada ventilada. Muchos en obra tienden a pensar que como va tapado ya vale de cualquier forma la unión entre el precerco y la albañilería de la fachada.

      Dicho de otro modo, se levanta en exceso la mano en los remates de las jambas de albañilería de los huecos de fachada, pensando que al ir tapados, ya está.

      Como si la fachada de un edificio fuese sólo un tema estético.

      O como si ser profesional de la construcción consiste en que te pillen o que no te pillen.

      O con rematar y rematar es lo mismo, (forma mucho más cara de ejecutar la obra que hacerlo bien desde el principio, además de que nunca queda igual de bien en todos los aspectos, técnico, funcional, durabilidad, estético, etc).


    Si has notado que en tu obra o en tu carrera se ha producido alguno o algunos de los errores que llevamos mencionados, reflexiona sobre los mismos, sobre las causas de por qué se cometieron.

    Si consideras que no son errores, por cuestiones como que así se ha hecho toda la vida, así lo hago yo, qué más da, o cosas por el estilo. Déjame decirte una cosa, y con esto termino:

    Lo que nos impide aprender es la falta de humildad.


    La humildad no es otra cosa que la capacidad de abrirse a nuevos aprendizajes.

    La paciencia es la/s oportunidad/es que me doy hasta que consigo aprender.

    La sabiduría es el arte de acompañarme en ese aprendizaje.

    ¿Y tú qué opinas?

    firma de los artículos de Isaura Ardila

    2 Comments

    • Carlos Miguel

      Reply Reply 11 febrero, 2016

      Aunque cueste mirar estos apuntes, es muy construccivo hacerlo. Saber donde estan los baches nos hace mas eficientes en las obras.

      • Isaura Ardila

        Reply Reply 11 febrero, 2016

        Es justamente eso, reconocer que hay cosas que se siguen haciendo mal, aunque todos sabemos que se hacen mal, y está aceptado por algunos. Supongo que empieza por valorar el trabajo de cada uno realmente, en todos sus aspectos.

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