7 hábitos de un jefe d eobra

LOS 7 HÁBITOS DE UN JEFE DE OBRA ALTAMENTE EFECTIVO

Los 7 hábitos de un Jefe de Obra altamente efectivo aborda cómo podemos adquirir conductas y acciones en nuestro trabajo para mejorar y obtener así mejores resultados en la obra. No importa a cuantas personas supervises en tu obra, sólo puedes cambiar a una, que eres tú mismo.

Y es cierto, si hasta ahora, no has obtenido grandes resultados en tu/s obra/s, no será suficiente con cambiar a las personas que en ella/s han participado, está claro que en algún caso será necesario, pero lo mejor que puedes hacer es mejorar y cambiarte a ti mismo. Por eso este artículo Los 7 Hábitos de un Jefe de Obra Altamente Efectivo pueden ayudarte y mucho.

 

Los 7 Hábitos de un Jefe de Obra Altamente Efectivo.

 

1º HÁBITO de un jefe de obra: Personalidad y ética.

Adquiere el hábito desde ya de tener una personalidad, saber en cada momento dónde estás, cuáles son tus objetivos como Jefe de Obra, y al mismo tiempo conocer tus objetivos como persona, sí también esto influye, y hará que la perspectiva con la que mires los problemas sea muy diferente. Y ya se sabe, a diferentes perspectivas, diferentes pensamientos, y por ende, diferentes resultados.

La ética además es una condición indispensable para mantener tu liderazgo en el tiempo. Te permitirá ir libre de cargas y afrontar los problemas con la perspectiva deseada, no con la que no tienes más remedio que mirarlos, esto (ahora ya lo sabes), determinará tus resultados. Encuentra la libertad para elegir la acción a llevar a cabo de acuerdo a tus valores.

2º HÁBITO de un jefe de obra : Conocer tu obra y su Proyecto.

Conocer tu obra y tu proyecto con la perspectiva de ejecutarla, un conocimiento no sólo de lo que has de construir, sino de cómo construirlo, y eso sí, siempre sé el primero en este conocimiento. Un líder necesita adelantarse, y una obra necesita un líder preparado.

No me malinterpretes, una obra es un gran trabajo en equipo, está claro que tú solo no podrías nunca gestionarla y menos llevarla a cabo.

Cada interviniente tiene en su mente un objetivo diferente, pues se necesita un Jefe de Obra con buenos hábitos y altamente efectivo que dirija todos esos recursos, y sepa utilizar los objetivos de éstos para conseguir el objetivo final; además debe por el camino poder ayudar a los demás a que ellos consigan a su vez sus propios objetivos, siempre y cuando no sean contradictorios o perjudiquen el objetivo final (como pudiera ser obviar las normas de la buena construcción o la propia prevención en obra).

Cuando tú sepas que sirves a tus objetivos finales, los de tu obra, incluso los de tu empresa, y siempre con visión global, te será fácil tomar decisiones que  pudieran afectar su consecución. Tener los conceptos claros en cuestiones prácticas de la obra, así como tu posición en la misma, y en tu empresa, es determinante para que tus decisiones puedan ser llevadas a cabo, sin peligro de cometer graves errores, o bien, que dichas decisiones no sean respetadas.

3º HÁBITO de un jefe de obra: Contratar lo que realmente se va a construir

Ocupar la posición de líder de la obra significa tener el privilegio de conocer los intereses de todos los intervinientes, y estar el foco (para bien y para mal). Saber los ‘pros’ y los ‘contras’ de esta posición es uno de los mejores hábitos de un jefe de obra, y saber utilizarlo en su favor, mucho mejor: el hábito entre los mejores hábitos de un Jefe de Obra altamente efectivo.

Por lo tanto, si tú proyecto no está muy bien redactado, como si el cliente cambia de opinión, como si el subcontrata no sabe exactamente muy bien cómo resolver cierto detalle… eso y muchas cosas más SON TU RESPONSABILIDAD.

Sí, y no es una más, es quizás a la hora de gestionar tu obra las más importantes.

Si el Proyecto está mal hecho, tendrás que tener las herramientas necesarias en tu trabajo para detectar todos los errores antes de que lleguen a obra, pero no sólo eso, que lleguen a obra ya solucionados, y no sólo eso, que la solución además de ser beneficiosa  a los intereses de tu obra, y de tu empresa, sea del agrado de tu cliente.

Si el cliente es indeciso o resuelve de forma tardía, será tu responsabilidad identificar el motivo de sus dudas, resolverlas de forma favorable y contar con los recursos necesarios para comprometerle en su toma de decisiones.

Es cierto, que siempre puede haber cambios de última hora, pero como excepción, no como regla general. Además, recuerda que según se comporte tu cliente, así te deberás adelantar para no perjudicar la obra.

Y no sólo eso, sino que además deberás ocuparte, de que la información llegue al que realmente va a ejecutar la unidad de obra en cuestión, clara y definida. Pero no sólo al operario, sino que así de claro debe quedar en el contrato con tu subcontrata. No siempre podrás, la mayoría de las veces sí, y para las que no existen formas de curarse en salud.

 

4º HÁBITO de un Jefe de Obra: Mapa mental de la obra

Estar preparado puede ser el mejor hábito de un Jefe de Obra.

Mapa mental de la obra: de todo lo concerniente a ella, que engloba los hábitos anteriores además de una visión global y realista de los tramos, conflictos, dificultades, posiciones, intervinientes, que posiblemente puedan llegar a afectar a tu obra en un futuro próximo. Una vez más adelantarse a las circunstancias que previsiblemente puedan llegar a aparecer.

Sin duda es el mejor hábito a aplicar en tus obras.

Se trata de averiguar tiempos de fabricación, transportes, rendimientos, tiempos de trámites y legalizaciones, replanteos, precios contradictorios, negociaciones y un largo etc., que no sólo debes conocer, sino integrar en tu gestión, en tu planificación y en tu obra. Tener en cuenta que se trata de un trabajo en equipo y que además, debes delegar de la forma correcta.

En este sentido, conoce cuáles son los puntos débiles de tu organización, la de tu empresa y la tuya propia, y adelántate. No tengas un solo plan, ten estudiados posibles alternativas.

5º HÁBITO de un Jefe de Obra: Administración del Tiempo.

Como ves, hay mucho que trabajar cuando se es Jefe de Obra, por lo tanto la Gestión del Tiempo es fundamental, porque si no te pasará lo que a muchos, que sencillamente no llegan a tiempo.

Pero en obra las cosas no se quedan ahí, ya que la propia obra tiene vida propia, por lo tanto, a medidas que tú te vayas generando más trabajo acumulado, más ahogamiento, la obra te demandará más, no sólo en temas pendientes de acometer y/o resolver, sino en resolución de problemas y conflictos.

No permitas nunca que la obra te adelante.

Y no permites que te roben tu tiempo, los ladrones del tiempo en tu obra son muchos: desde la desorganización de otros, hasta las interrupciones inesperadas, los emails también son interrupciones, por tanto, no sólo debes aprender a delegar correctamente en tu propia obra, sino que debes aprender a gestionar las interrupciones. Y por supuesto al tener claras las prioridades, también debes aprender a decir NO, cuando ello sea necesario.

 6º HÁBITO de un Jefe de Obra: Proactividad y Flexibilidad.

A pesar de todo el trabajo y tiempo invertido, la obra que es muy dinámica y está sometida a diversos factores que la pueden llegar a afectar, debes tener la capacidad de ser proactivo y de ser flexible.

Ser capaz de reescribir el guión, de adaptarte a las circunstancias, de reaccionar de forma rápida. Todos tenemos derecho a una pataleta, pero ya llegará el momento, o por lo menos, tan sólo debe durar unos escasos minutos, no se debe prolongar en el tiempo. La mente de un Jefe de Obra debe estar libre para poder acometer el siguiente reto, o descubrir la forma de solucionar cualquier problema acaecido en su obra.

Y esto no siempre es fácil, al contrario puede llegar a ser muy difícil.   No tomarse las cosas de forma personal sería una gran actitud, un gran hábito de un Jefe de Obra, y ya digo que no es fácil, pero es importante no dejarnos dominar por la mente ofuscada, y no perder de vista los objetivos, tanto en la obra, como los propios de cada Jefe de Obra.

7º HÁBITO de un Jefe de Obra: Empoderamiento e Influencia.

Querer con tu trabajo llegar más allá de lo que en un primer momento crees que puedes. Es fácil, por ejemplo, si te imaginas la repercusión que tu trabajo puede tener en los futuros usuarios de esa obra.

Querer superarte, ser cada vez mejor, conseguir mejores resultados.

Ser capaz de analizar tus puntos menos fuertes y trabajarlos para cultivarlos, para mejorarlos, y también para que a través de la obtención de mejores resultados, también mejore tu calidad de vida, no sólo en el trabajo, sino fuera de él.

La capacidad de desconectar te ayudará a llegar a obra los lunes con más energía, con la mente más despejada, pudiendo acometer por tanto, este hábito de un Jefe de Obra altamente eficaz, así como todos los anteriores hábitos de un Jefe de Obra, en mejor predisposición.

A medida que vas mejorando, es cada vez más fácil, no sólo adquirir compromisos, sino cumplirlos. Al mismo tiempo que lo haces de una forma tranquila y profesional, sin angustias ni ansiedad.

Tener claro en tu mente que vas a ser capaz de lograr tal o cual resultado, antes de ponerte a trabajar en ello, a pesar de las dificultades, seguir sintiendo que eres capaz de hacerlo, no sólo en la obra, sino en toda tu vida, es el mejor hábito que puedes adquirir para realmente materializarlo.

Siempre en mi obra ante cualquier problema de plazo o técnico, he tenido claro que podría resolverlo, incluso antes de analizar el problema y el cómo, creo que eso ha sido precisamente lo que me ha ayudado a encontrar las herramientas, información y las personas adecuadas para finalmente lograr con su ayuda resolver dicho problema con éxito, y en ocasiones, en menos tiempo del esperado.

Hábitos de Un Jefe de Obra Altamente Efectivo:los mejores hábitos para un jefe de obra

¿Prácticas estos hábitos de un Jefe de Obra efectivo en tu propio trabajo?

¿Tienes alguno más que incorporar?



autor post Isaura Ardila

2 Comments

  • Raul Almonte

    Reply Reply 5 diciembre, 2016

    Muy buen paralelismo con los otros “7 hábitos”. Sobre el particular, el año pasado hice una capacitación sobre “Mandos Medios”, se tocaban diversos tópicos: gestión del tiempo y productividad, relaciones gremiales, gestión de calidad, gestión de personal, liderazgo.

    Los participantes eramos un grupo heterogéneo provenientes de los mas variados rubros: industrial, administrativos públicos y privados,comercio, de seguridad, de la construcción pero todos teníamos en común el hecho de ocupar puestos de mando intermedios con gente a nuestra cargo respondiendo a una gerencia general.

    Increíblemente nuestros desafíos y problemas eran muy similares y no contábamos con herramientas adecuadas para ejercer con mayor efectividad nuestras funciones, algo que esta capacitación se encargo de proveernos.

    Estos 7 hábitos que propones son un compendio de lo que aprendí en aquellos meses solo que aplicado específicamente a nuestro negocio, que es la construcción.

    Listo!!… a “comenzar con un fin en mente”

    • Isaura Ardila

      Reply Reply 5 diciembre, 2016

      Hola de nuevo Rául,

      Efectivamente me inspiré en ese libro tan famoso, y quise como bien apuntas enfocarlo a nuestro trabajo.

      Muchas gracias por compartir tu experiencia. Yo también creo que gran parte de los desafíos a los que se enfrenta un Jefe de Obra están relacionados con la gestión del personal y de su propio equipo. Algo que nadie nos enseña cuando llegamos a obra. Y que cada día cobra más importancia. Y que siendo una parte tan importante de toda la gestión desarrollada en la obra, sorprende que el Jefe de Obra en muchas empresas no disponga de un equipo ya formado, o por lo menos, opine en la toma de decisiones respecto a éste.

      En nuestro sector creo que hacemos grandes cosas, y que aún nos falta cierto recorrido en otras.

      Un saludo,

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