
Grúas
Torre en su ubicación correcta: todo un acierto para la organización de tu obra
y, por ende, para tu producción.
Tener grúas torre que no estén bien dispuestas en tu obra, es una tortura que sufriremos toda la obra. Además, del sobrecoste que supondrá la falta de acierto.
Lo sufrirás tú, y todos los involucrados en tu obra que necesiten de este medio de evolución, ya que afectará al trasiego y movimiento de la obra, y a la producción, como te he mencionado anteriormente.
Básicamente dos, aunque con cada una de ellas veremos los pasos y comprobaciones a dar:
Es de las primeras y de las más
importantes decisiones que un jefe de obra debe tomar, al principio de la obra.
Y, por el coste que conllevaría, no hay posibilidad de enmendar posibles errores.
Así que, si tienes dudas sobre este tema, este artículo te interesa.
Entendiendo por mal colocada la que no llega a la zona de descarga, y en un solo movimiento, pasar la carga a la zona de acopio o, mejor aún, al tajo.
Si esto no te parece muy relevante, piensa un momento cuántos camiones llegan a una obra de cierto volumen…
Uno o dos en fase albañilería.
Y para obras menos grandes…
Un camión o dos a la semana.
No sólo van a estar ocupadas en la descarga de transportes, sino también tendrán que atender:
- Subida a tajo de cada material o acopio, medio auxiliar, encofrado, etc.
- Y, por supuesto, tendrá que mantener la obra limpiando, retirando sobrantes y desperdicios del tajo.
Si además, nos coincide la fase de albañilería con la estructura, la grúa estará echando humo ocupada también en atender al encofrador:
- Movimiento de encofrados
- Armaduras
- Vertidos con cubo.
Esto implica que una sola grúa no llegue a todo, y que además eche humo…
Pues si además complicamos la cosa desacertando la elección de su ubicación:
- Su trabajo se multiplica exponencialmente.
No sólo necesitamos más horas de otros apoyos para elevar cargas.
Sino que tardará más en desarrollar cada tarea.
Un gran sobrecoste.
Para mantener la producción prevista, nos vemos obligados a introducir más costes indirectos en la obra, más tiempo, tardamos más en cada movimiento, etc.
Las desviaciones se disparan, pero los retrasos acumulados en estructura son más temibles.
La obra se encarece.
Al final, podemos continuar penando perjudicando la producción mensual, y los ánimos de todos los intervinientes.
O bien, solucionarlo, para lo que tendremos que desembolsar una cantidad importante de dinero, que lo más seguro, es que no tengamos previsto, en cuyo caso, prácticamente estaremos reconociendo que hicimos mal nuestras previsiones…
Aunque siempre es mejor rectificar a tiempo que seguir de forma equivocada hasta el final.
Sin duda, lo mejor es hacerlo bien desde el principio.
Y ojo que no estoy diciendo que sea la ubicación ideal, porque a lo menor las propias circunstancias de la obra no lo permiten.
Pero sí tomar la mejor decisión de todas las posibles, eso sí podemos y debemos hacerlo.
Empezaremos por considerar que
podemos colocar la grúa donde nos interesa, y de forma gradual iremos adaptando
esa ubicación al cumplimiento de los factores que mencionábamos anteriormente
como las circunstancias propias de cada obra.
Pero antes, y como siempre, en la obra, tendremos bien presente,
- cuantas menos grúas torre dispongamos en la obra, más económica nos saldrá la implantación de medios auxiliares de nuestra obra, en principio;
- pues nos ahorraremos el costo de la ejecución de la zapata, (que fácilmente oscilará de 2.500 a 6.000 euros o más);
- el alquiler y mantenimiento de la grúa torre,
- Proyectos y Legalizaciones de las diferentes Grúas Torres;
- montaje y desmontaje,
- autogrúas empleadas en estas labores,
- y por supuesto el sueldo (bruto) del gruista.
Costes indirectos multiplicados por los meses que va a estar la grúa en la obra, al final un coste importante, por tanto.
Ahora bien, no por intentar economizar debemos disponer menos número de grúas de las que necesitamos, porque si lo hacemos así,
- perjudicaremos a la producción de la obra (es decir, el plazo, y esto sí que supone mayor coste que el descrito en el párrafo anterior),
- ante las quejas, incluso de nuestros subcontratas, (hay que respetar las condiciones recogidas en los contratos), nos veremos obligados entonces a disponer en obra de otros medios auxiliares, que, a la larga, serán más incómodos y más caros.
Como venimos diciendo, es tomar la decisión más acertada para cada caso, y para ello analizaremos cada Paso:
Si conocemos nuestro plazo (contractual),
también conocemos el plazo de ejecución
que tenemos para la realización de la estructura.
- La experiencia o la formación, nos ayuda enormemente, sin necesidad de elaborar un Planning de Tiempos,
- aunque éste siempre es deseable (imprescindible si no cuentas con mucha experiencia)
- y en la mayoría de las constructoras se le exigirá al Jefe de Obra.
Ejemplo: 20.000 m² de forjado y 18 meses (un plazo habitual actualmente).
De entrada, ya sabemos que la estructura nos va a llevar de 4 a 6 meses (estos datos están basados en la experiencia).
También sabemos que solaparemos con la albañilería de 2 a 3 meses.
Igualmente, la experiencia nos dicta el otro dato necesario: los m² de estructura que puede desarrollar una grúa torre, que son aproximadamente 1.500 m² a 2.400 m².
No debemos ser optimistas pensando que vamos a desarrollar más, ni llevar la obra de forma relajada pensando que ya recuperaremos en otras fases…
La estructura al ser un camino crítico largo, hace que sea muy relevante tener en cuenta estos datos.
En un primer cálculo, tendré en cuenta el dato más conservador:
20.000 m² / (1.500 m²/Ud. grúa torre x 6 meses de plazo para ejecutar la estructura) > 2.
Si somos capaces de ejecutar la estructura, camino crítico, con el número de grúas resultante, seremos capaces, por tanto, de ejecutar el resto de la obra, con este número de grúas torre.
Y, en todo caso, en momentos concretos de mayor acumulación de producción de diferentes capítulos y unidades de obra, podré disponer de otros medios auxiliares de apoyo, que tendré además previstos.
El primer dato que obtenemos es superior a 2.
Si hacemos los cálculos con 4 meses, apretando el acelerador, obtenemos algo más de 3 Uds.
Por lo tanto, puesto que nunca renunciaremos a superarnos elegimos 3.
Si no os convence, probad a comparar el coste de esta grúa de más (de 2 a 3 uds) contra los indirectos totales de 2 meses más de ejecución de obra.
Los CI de una obra suponen el 18% al 22% del coste directo, aproximadamente, de la misma.
Haced los cálculos.
Por supuesto, los precios del alquiler de grúas han bajado considerablemente, pero aún con los precios más altos, los datos económicos hablan por sí solos...
Eso sí, cada caso hay que analizarlo.
Y también existe la posibilidad de desmonta runa grúa en cuanto acaba la estructura.
Para saber qué nos conviene más sólo hay que comparar costes de ua forma o de otra, y no sólo comparar con retrasos, sino con apoyos de otros medios auxiliares.
Por el momento, no definitivo, tenemos 3 (en nuestro ejemplo), pero no hemos terminado aún.
Ya que el
segundo dato que nos va a condicionar el número definitivo, de grúas torre a
instalar, será la forma de la edificación a construir.
Tenemos como variable a nuestro favor, la longitud de la pluma.
Si ampliándola, no conseguimos cubrir toda la obra (caso de que sólo tengamos una grúa), tomaremos otras decisiones, de las que hablaremos más adelante.
Ahora veamos cuáles son las premisas que deben cumplir cada una de nuestras grúas:
Cada grúa debe acceder a la zona de descarga de camiones
correspondiente a cada grúa, sin necesitar el apoyo de otra grúa, o de otro
medio de elevación.
Debemos tener claro las calles de acceso a nuestra obra, las zonas de circulación, las zonas de acopio, etc.
Es necesario aquí hacer unas puntualizaciones:
A) Ninguna grúa torre debe sobrevolar por encima de peatones u otras edificaciones.
Esto no afecta normalmente a su ubicación, pasa por ser muy estricto en las instrucciones al gruista y el seguimiento de su cumplimiento.
B) No dejaremos que constructores vecinos sobrevuelen nuestra obra con sus grúas.
C) Cuanto menor pluma tenga la grúa mejor,
- Más barato el alquiler,
- menor recorrido y menos barrido de la grúa,
o favorece la seguridad,
o el seguimiento del gruista,
o la rapidez de descarga,
- mayor carga podrá soportar en punta.
En un edificio, la instalación de la
grúa afectará a determinadas unidades de obra, que no se podrán realizar y/o
rematar por la existencia de dicha grúa y hasta el desmontaje de la misma.
Por ello, debemos instalarlas perjudicando a zonas cuyas unidades sean las más tardías:
o en el inicio de su ejecución,
o y con menor plazo de ejecución.
o Y que no afecten a otras unidades de obra, o dicha afectación sea la menor posible.
Como, por ejemplo, zonas de urbanización, cuidando de no interceptar servicios, tuberías etc.
En muchos edificios, estas zonas de urbanización, están sobre garajes (de una, dos o tres plantas, o incluso más…),
En este caso, la recomendación es seguir ubicándolas ahí, pero dejaremos en la estructura previsto (en el perímetro de ese hueco), de forma fácil, la ejecución de ese tramo de estructura, cuando hayamos desmontado la grúa, con armaduras a la espera, y otros sistemas como pueden ser dejando a la espera perfiles metálicos, etc.., que nos faciliten sobre todo el apuntalamiento, el encofrado sin afectar a huecos inferiores en el mismo plomo, porque de esta manera podemos agilizar e incluso ejecutar todos los huecos de una vez, sin tener que esperar un sucesión de desencofrados, que es lo que más tiempo de ejecución nos va a llevar en la reposición de esos tramos de huecos, idearemos una forma de poder encofrarlos todos a la vez, en el caso de que hayamos afectado a más de una planta, eso sí, SIN CONTRA ANDAMIOS que están prohibidos.
En el caso de afectar a garajes enterrados, mejor que sea en zonas de circulación que no en el interior de cuartos técnicos, por las unidades de obra que se van a ver afectadas.
Lo importante es ubicar la grúa torre fuera de edificaciones en altura, por lo mencionado anteriormente.
Si no tenemos urbanización, buscaremos el patio de luces, zonas de retranqueo, etc.
Y, en el peor de los casos, hueco del ascensor.
Pero nunca afectaremos al interior del edificio.
Las grúas Torres NO se deben instalar en escaleras de edificios en altura (aunque dispongamos de más de una):
Por varios motivos:
o El plazo que llevaría la ejecución de tantas unidades de obra que quedarían pendientes de su desmontaje (grúa torre)
o No cortar vías de acceso a la obra,
o Incidencia de la grúa en la impermeabilización de cubierta,
o posible entrada de agua de lluvia, provocando daños en todas las plantas del edificio, y en las zonas adyacentes a la escalera.
Si existen escaleras desde la urbanización sólo al garaje no coincidentes con edificación en altura, la cosa cambia, y es una posible ubicación a analizar.
No recomiendo la instalación de la grúa sobre el hueco del ascensor,
Salvo que no quede otro remedio.
Pues en la ejecución de la albañilería del mismo, sólo controlaríamos la pared del interior del edificio, no del hueco, dejándolo lleno de rebabas;
Los medios auxiliares que necesitaremos para el tendido interior de ese hueco,
Remates en cada planta del recibido de puertas,
Afectación de rebabas grandes puede variar las dimensiones del hueco,
Daños producidos por la grúa al desmontarla,
Posibles filtraciones (igual que en el caso de la escalera),
Dificultad para controlar los trabajos dentro del hueco del ascensor, al desmontar los tramos de la grúa,
tampoco podemos observar el estado de soldaduras y demás componentes de la grúa durante la ejecución, algo altamente importante.
Revisión de la incidencia de la
zapata de la grúa sobre la cimentación proyectada.
Será muy difícil evitar que la zapata de la grúa torre, no incida con ningún elemento de la cimentación proyectada, dependerá de las características de cada Proyecto.
Intentaremos siempre evitar que coincida la zapata de la grúa torre con otra zapata de la cimentación.
Pero si nos es imposible, intentaremos que dicha incidencia, sea sobre el menor número de zapatas posibles.
Por supuesto, el mástil de la grúa torre, jamás impedirá la construcción de pilares y/o muros (ni su desencofrado).
Cuando tengamos coincidencia, dibujaremos una zapata que absorba la de la grúa y la de la cimentación completas, o que absorba varias, si la incidencia es sobre varias.
Imaginaos lo importante que es este punto, pues la zapata de la grúa puede acabar siendo de grandes dimensiones, siendo además de gran canto, y estando armada normalmente bastante, el coste se dispara...
La zapata de la grúa será sometida a cálculo estructural por supuesto.
Cualquier ingeniería de la empresa de alquiler de grúas te facilitará sus dimensiones y su armado, pero siempre deben ser revisados y aprobados por la Dirección Facultativa previamente.
* La zapata de la grúa puede llegar a estar calculada para cargas excéntricas, es decir, podemos dejar este paso perfectamente definido, y necesitar desplazar el mástil de la grúa, no así la zapata de la misma, para cumplir con el siguiente paso. Dicha zapata se calculará excéntrica.
Y cuando tengamos una propuesta bien analizada, se la presentaremos siempre, en todos los casos, a la Dirección Facultativa para que autoricen: la ubicación (con y sin incidencias); y los cálculos de esa zapata de la grúa, en los que se habrá tenido en cuenta la incidencia con otras zapatas.
Lógicamente la Dirección Facultativa debe revisar esa incidencia y cálculos estructurales por la importancia que tienen, así que... cuanto antes se empiece con todas estas gestiones mucho mejor, si no queremos retrasar la obra.
* Aunque nuestra zapata de grúa torre no coincida con otra zapata de la cimentación, por su proximidad a las zonas de descarga de otras zapatas, hay que revisarla igualmente en cuanto a cálculos estructurales, se refiere.
* Ojo con la incidencia de la zapata de la grúa torre sobre taludes, muros de contención, pilotes y otras pantallas, hay que tenerlo en cuenta en el cálculo de dicha zapata y de dicha pantalla, es decir, ¡¡¡antes del comienzo de la obra!!!!
Haremos las correcciones de ubicación necesarias para cumplir este paso.
Una vez decidido la ubicación de la
zapata de la grúa y antes de darla por válida:
COMPROBAREMOS la incidencia del hueco de la grúa torre con la estructura.
Ha llegado el momento de ser más detallistas.
Tendremos los datos de las dimensiones de la grúa, incluido de su mástil.
Evitaremos incidencias con:
o jácenas,
o zunchos y
o pilares del edificio.
Si estamos estorbando a un pilar de una pérgola de la urbanización, tendrá la consideración menor que hemos explicado anteriormente.
En ningún caso, podemos afectar a elementos relevantes de la estructura.
Lógicamente viguetas, o algún tramo de losa pequeña (donde no se varíe su forma de trabajo) quedará afectada, y nosotros tendremos previsto la forma de construir este tramo, que será rápida y eficaz, una vez desmontemos la grúa, y siempre de zonas muy concretas de la obra, es decir, urbanizaciones, garaje.
Nos aseguraremos además que las zonas adyacentes al hueco producido por la grúa torre, tienen su estructura portante completa y adecuada.
Por supuesto, y como he mencionado antes, todo ello previamente autorizado por la Dirección Facultativa de la obra.
Haremos las correcciones de ubicación necesarias para cumplir este paso.
Debemos además tener en cuenta la
separación de la grúa (de su mástil) a forjados y fachada, se debe
prever la colocación de los medios auxiliares que usemos en la construcción
de éstos:
o sobre ancho de encofrados continuos,
o zona de acodalamiento de tabicas,
o andamios de fachada y su correcta colocación,
o la separación de seguridad,
o y el movimiento que tiene la grúa, que sufre mayores desplazamientos, cuanto mayor es su altura.
Haremos las correcciones de ubicación necesarias para cumplir este paso.
Es momento de observar
el barrido de las grúas superponiéndolos en un plano (en el caso que tengamos
más de una).
¿Quedan espacios muertos de obra donde no acceda ninguna de ellas?,
Analizar posibles escenarios que nos dan las diferentes longitudes de pluma (teniendo en cuenta que los últimos 1,5 metros o 2 metros finales de la pluma, el carro no llega, por lo tanto, la carga tampoco),
Sabiendo que van en tramos de 5 en 5 m.
Este es un trabajo de tanteo, de ir probando diferentes posibilidades.
Si sólo tenemos una grúa, verificar que efectivamente llega:
o a la zona de descarga,
o la zona de acopios
o y a todos los extremos de la estructura (hormigonado de pilares).
Es la hora de tener en cuenta las
distancias en horizontal y en vertical entre grúas y de éstas a otros edificios
o elementos emergentes.
Para ello, debemos analizar no la altura de las edificaciones existentes, sino éstas más la antena y el pararrayos tanto de nuestro edificio, como los de edificios bajo barrido de nuestra grúa.
Si no cumplimos con esta
altura (a tener en cuenta los hasta 6 metros de eslingas o cadenas colgantes
de nuestra grúa), entonces debemos separarnos en horizontal la distancia
dictada por la normativa, y esto nos puede devolver al PASO 2.7 o incluso
anteriores
Si
después de haber hecho un gran esfuerzo y haber analizado los posibles
escenarios, sigues sin encontrar soluciones..., puede que el número estipulado
inicial tenga que ser revisado y empezar de nuevo todo el proceso.
Pero antes de eso, veamos otras comprobaciones necesarias, antes de dar por válida nuestra grúa:
Si el punto muerto (sin barrido de
grúa) es mínimo, una esquina, analiza qué elevaciones, descargas y unidades de
obra son las que se verán afectadas,
Porque si se trata de un esquinazo, tendremos afectado el hormigonado, como mínimo del pilar, aunque le forjado sea realizado con bomba, usar ésta en pilares puede desplomar el encofrado de dichos elementos verticales.
* Cuidado con la altura del edificio, si es muy elevado, el camión grúa no llegará a más de 26 m en vertical, si además hay tramo en horizontal a salvar, el alcance será menor,
Y se vería afectada la fachada, en este caso, y si sólo es eso, dejaría 3 grúas, y haría la previsión de otro medio auxiliar, como por ejemplo camión grúa, para casos concretos, con tiempos de ejecución cortos o muy intermitentes… es cuestión de analizar costes y ver qué nos interesa más.
A igualdad de costes, nos interesa tener la obra lo más organizada posible, evitando sorpresas (como el retraso en el servicio de un camión grúa, etc).
Si la zona sin barrer es más amplia,
o afecta a muchos meses de ejecución, sería deseable recurrir a otra grúa, o prever otro
medio que cubra esta zona. analizar costes.
Podemos volver a plantear el tema
con una grúa más, desde el primer paso.
En nuestro, ejemplo sería analizar todos los pasos anteriores, ahora sí con 4 grúas.
Ojo: bserva que, aunque tengas más grúas (4), si no llegan todas a descargar directamente camiones, no desarrollan más trabajo que 3.
La explicación es sencilla:
Si una grúa está supeditada al apoyo de otra u de otro medio auxiliar para acceder a la carga o descarga, podemos montar un colapso en la zona de la primera grúa, ya que tendrá que esperar tiempos muertos de la segunda o dejar paralizado su zona.
Aunque en un principio pensemos que con una hora al día o dos es suficiente y no ocasionaremos demasiado trastorno a la obra... Si ésta está bien llevada y a pleno rendimiento, el trastorno será gordo, y nunca será buen momento, para que la grúa que sí accede, pare para atender a otra.
Tened en cuenta que, en las fases de mayor uso de la grúa, cada grúa puede llegar a descargar al día de 2 a 4 camiones (o trailers), según el tamaño de la obra... y esto lleva su tiempo.
Hay que tener en cuenta que en
muchas ocasiones se montan grúas sólo para una fase determinada de la obra.
Con la previsión de desmontarlas antes de lo normal… por ejemplo, si llegamos a una urbanización con varias edificaciones en construcción cercanas a nuestra obra, y somos los últimos constructores, es más que probable que tengamos muchos problemas para colocar nuestras grúas ya que inciden con las de los constructores vecinos ya existentes. Para ello:
o Si hay colaboración entre ellos, se puede llegar a reducir pluma de la grúa del constructor vecino, o incluso altura, siempre que el segundo corra con todos los gastos y sea fuera de horas normales de producción. analizar costes de todo el proceso, porque está claro que quien llegó primero... no va a correr con los gastos.
o O bien, por necesidades se decide colocar grúas más bajas de lo normal (llegarán a chocar con nuestro propio edificio) que desarrollen la mayor parte del trabajo en estructura, y cuando es necesario seguir construyendo hasta arriba se desmontan, quedando estas zonas pendientes de otros medios (de mayor coste) que ya tenemos previsto en el coste de nuestra obra.
Analizar costes y además, fijaos también la importancia que cobra el desarrollo de la obra, si es un edificio de un único volumen está claro..., pero si es una obra con varios bloques, es imprescindible saber el orden de ejecución que seguirá la obra.

Esta tarea, la de ubicar las grúas y decidir su número adecuado, es un trabajo que requiere varios tanteos, algo de tiempo y creatividad, así que ánimo.... ahora ya tienes todas las claves para tomar la mejor decisión.
Lo que te aseguro es que el tiempo empleado, así como los quebraderos de cabeza, tendrán su recompensa a lo largo de la obra...
Lo contrario también se verá y se sufrirá durante toda la obra.
Todos los intervinientes en la misma, o la gran mayoría, también notarán en su día a día este trabajo de planificación previo, o la falta de él.
Los costes de la obra se verán de forma directa afectados.
Son muchos los motivos por los que se deben cuidar estos detalles, y por supuesto, también tu calidad como profesional se verá salpicada, tanto para bien, como para mal.
Ni qué decir, que debemos cumplir y observar toda la normativa vigente.
Debemos observar el cumplimiento de la normativa en relación al montaje, uso y desmontaje de la grúa torre.
Deberá estar Legalizada por el Ministerio de Industria y por el Ayto correspondiente.
Y, por supuesto cumplir toda la normativa de Seguridad y Salud en la obra, especial comunicación hay que tener con el operador de la grúa torre, y por tanto, su seguimiento también debe ser constante.
Y ya, por último, a la hora de replantearla, por favor, extremad la precaución, las comprobaciones en precisión y número, recurriendo a topógrafo, si fuera necesario, y aun cuando éste intervenga, mi recomendación es que se hagan las oportunas comprobaciones del replanteo.
De nada sirven nuestros esfuerzos si se cometen errores en la obra, éstos ocurren, pero la una supervisión constante los detecta y solventa a tiempo.


AUTORA
Arquitecta Técnica · Consultora estratégica de Producción
Más de 25 años de experiencia como jefa de obra, con más de 60.000 horas dedicadas a la ejecución y dirección de obras. Desde 2014 forma a profesionales de obra y desde 2019 trabaja como consultora estratégica de Producción.
Creadora del Método Ardila y fundadora de Procedimiento Constructivo Ardila (PCA), desde donde ayuda a jefes de obra a mejorar su capacidad para dirigir, anticipar y tomar decisiones, y a empresas constructoras a mejorar la organización y gestión de su Producción.
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