CONFIESO QUE NO LLEVAR BIEN UNA OBRA

NO SÉ LLEVAR UNA OBRA DEL TODO BIEN

¿Al llevar una obra lo haces bien o te lleva ella a ti? Seguramente dentro de ti tienes una respuesta muy clara a esta pregunta, pero si tienes alguna duda  no dejes de leer este post. Este post, por tanto, es para valientes que realmente quieren enfrentarse con la realidad, con el único objetivo de mejorar.

Déjame que te cuente qué sucede Cuando llevas una obra y qué sucede Cuando la Obra te Lleva a ti. Problemas al llevar una obra Y siendo más explícitos qué sucede cuando te desvías del objetivo de: ganar dinero, acabar en plazo, construir con calidad y fidelizar al cliente, además de no conseguir las metas personales que cada uno tiene.

Pero no qué sucede al final, pues es más que previsible, sino cómo se va desarrollando todo, así comprobarás en qué lugar del camino te encuentras a la hora de llevar una obra, y serás consciente.

Pues muchas veces no somos conscientes de lo que realmente nos está sucediendo, estamos tan metidos en la vorágine del día a día, en la cantidad de tareas que realizamos, en intentar salir del atolladero, que no nos damos cuenta hacia dónde nos encaminamos.

Es bueno a veces, pararse unos minutos, reflexionar y tomar conciencia de dónde estamos y dónde queremos estar. Y este post te ayudará a conocer dónde estás ahora realmente.

 

CUANDO LLEVAS UNA OBRA.

Al llevar una obra, se podría pensar que se pueden dar todo un abanico de posibilidades:

LLevar una obra bien

Llevar una obra regular

Llevar una obra mal

La realidad es que a efectos prácticos se reducen a dos formas de llevar una obra. Y te voy a explicar por qué.

En el caso intermedio (llevar una obra regular), cuando vas consiguiendo algunos hitos, y las cosas van... con más o menos dificultad, pero van, cabría preguntarse por qué van así, y las respuestas no son muy variadas, o se pueden englobar en un par de puntos:

a) Porque no sabes llevar una obra mejor

b) Porque hay circunstancias ajenas a ti que te impiden llevarla mejor (aquí hay que ser honesto, y no echar balones fuera).

Pero ¿qué pasa cuando al llevar una obra lo haces regular o mal?

Pues que no existe ese control, porque según lo que hablamos en el anterior post, el control sólo es bueno o malo, no existe camino intermedio.

Lo cual significa que si la obra la llevas regular, es que no la llevas bien, independientemente de las causas, la realidad es que no la llevas bien.

Por eso, no importa mucho si al llevar  una obra lo haces regular, y no mal, en ambos casos no la tienes controlada, o no estás realizando un buen control, que es lo mismo.

¿Y qué ocurre cuando no controlas tu obra (por uno de los principios más importantes del control (que vimos el otro día además)?

Pues que ella te lleva a ti.

 

CUANDO TU OBRA TE LLEVA A TI. PROBLEMAS AL LLEVAR UNA OBRA

Y no pasaría nada si las cosas fueran fluidas, o estuvieran encaminadas a conseguir tus objetivos. Pero claro, cuando uno no tiene el control, no se encamina a sus objetivos. 

 

Y en la obra, no iba a suceder algo distinto, y por eso cuando tú no llevas una obra bien, cuando no la controlas, es que te desvías mucho de tus objetivos, que son:

  • Beneficio Económico
  • Acabar en Plazo
  • Fidelizar el Cliente
  • Construir con Calidad.
  • Además de otros intereses particulares, como pueda ser:

Progresar en tu carrera.

Ganar más dinero

Estar menos estresado, mejorar tu calidad de vida.

Estar de buen humor.

Ser más productivo.

Afianzar relaciones.

Conseguir una buena reputación.

 

En fin, ya te haces una idea, pues los objetivos personales de cada uno, pueden diferir, pero en los mencionados seguro encontrarás alguno con el que te sientes identificado.

QUÉ SUCEDE CUANDO ME DESVÍO DEL OBJETIVO DE GANAR DINERO EN MI OBRA

Pasa lo de siempre:

  • Para empezar es una lenta agonía, pues vives pendiente de si te echaran una bronca, o dos, a ver si te pillan y cuando las meteduras de pata con la planificación económica y/o subcontrataciones que has hecho. Te acaban pillando, es algo que no puedes esconder por mucho tiempo.
  • Es posible que la causa sea una planificación económica mal realizada, no saber gestionar optimizaciones, o no saber gestionar la obra, o todo a la vez.
  • Te molesta profundamente no sentirte respetado y que tus errores estén a la vista de muchas personas.
  • Tienes mucho más trabajo para sacar los comparativos adelante, y tu obra es probable que lo empiece a acusar.
  • Tienes mucho más trabajo haciendo ampliaciones, discutiendo, negociando con subcontratas, dando explicaciones aquí y allá, para poner tiritas, que no para remediar la situación.
  • Los primeros errores de contratación, o ampliaciones pequeñas, para los subcontratas, pueden que te las pasen, pero es inevitable que empiece seriamente a afectar a sus propios intereses.
  • Y esto acaba por afectar a su ritmo y producción en obra.
  • Incluso afecta a la coordinación de los diferentes subcontratas.
  • Más discusiones, más horas que te reclaman, pérdidas de rendimiento....
  • Y... así, cuando sacas números de la producción mensual, resulta que cada vez estás más lejos del objetivo.
  • Lo que mediante la Certificación empieza a preocupar a tu cliente y DF. Además de que ya lo ha notado en la propia obra.
  • Y,  por supuesto, preocupa a tu empresa, quien además tiene más datos mucho más preocupantes.
  • No tienes tiempo, ni la mente centrada, para estar analizando y trabajando posibles optimizaciones. Empiezan los reproches en este sentido también.
  • Y desde este punto al final, lo que hay es un camino lleno de espinas:
  • Presiones.
  • Dudas.
  • Te sientes solo e incomprendido.
  • Con falta de respaldo.
  • Eres blanco de las críticas de tu cliente.
  • Y en tus superiores empiezas a adivinar que tomarán medidas drásticas, antes o después, pero lo presientes.
  • Y a partir de aquí....

Te sientes mal, y mal tratado, también.

Falta de autoestima.

Amargado.

Puede que eches balones fuera, pero pronto los tienes todos todos encima.

Nervioso, cada vez más.

Inseguro.

Falta claridad de ideas.

Con temor a tomar decisiones a perder el puesto de trabajo.

Y, por supuesto, confuso, muy confuso.

Lo que se refleja de forma negativa en tu trabajo, y en la obra, y es un ciclo que vuelve a empezar, y va a peor, cada vez va a peor.

UN CICLO QUE NO PUEDES PARAR.... + CONFUSIÓN = DESCONTROL TOTAL.

Descontrol no sólo en los números de la obra, sino que:

QUÉ SUCEDE CUANDO ME DESVÍO DEL OBJETIVO DE TERMINAR LA OBRA EN PLAZO

  • A medida que vas desviándote como se ha descrito anteriormente, la producción y ritmo de la obra, incluso la coordinación se resienten, y los retrasos son inevitables.
  • Necesitas más Medios Auxiliares y recursos para conseguir acabar en plazo.
  • Esto encarece la obra, con lo que el ciclo descrito en el punto anterior, se acrecienta.
  • Cuidas menos cada aspecto económico, por falta de tiempo.
  • Pero no sólo eso, sino que te toca trabajar más:
    • Más reuniones.
    • Más llamadas.
    • Realizar más plannings.
    • Dar la cara muchas veces.
    • Comprometerte en la búsqueda de soluciones.
    • Comprometerte en llevar a cabo soluciones efectivas.
    • Defender todo el proceso, cuando poca gente confía en ti.
    • Cerrar muchos acuerdos, con todos los involucrados, acuerdos que no tienes claros.
    • Comprometer a otras personas.
    • 'Obligar' a trabajar más a tu equipo también.
    • Tener la sensación de estar defraudando a muchas personas a la vez.
    • Y, podríamos nombrar muchas más relacionadas con lo que se siente cuando estás en este tipo de situaciones y empiezas a temer por tu futuro.
    • Agotamiento.
    • Mente embotada.
    • Negatividad, y falta de creatividad.
    • Y esto vuelve a ser CONFUSIÓN Y un DESCONTROL preocupante.
    • Y es cuando empiezas a pensar que esto es una lenta agonía que quieres que acabe cuanto antes.

Es más ¿qué capacidad de resistencia tienes?

Porque en estos momentos, necesitas tener mucha, pero mucha, mucha.

Y es inevitable que con tal de quitarte la PRESIÓN,

Te empiece a dar igual 8 que 80

A todos los niveles... Incluso el de la calidad de lo construido: plomos, escuadras, remates, ....acabados, detalles...

QUÉ SUCEDE CUANDO ME DESVÍO DEL OBJETIVO DE CONSTRUIR CON CALIDAD

Pues que todos, todos, los involucrados de la obra, acaban dándose cuanta que pasas olímpicamente de cuidar tu obra. Y si tú no la cuidas, las personas a las que tienes que exigírselo, no la cuidarán, pero además:

  • Con la Dirección Facultativa, las tensiones van en aumento, y según cómo ésta sea te lo harán pasar mal, o peor.
  • Con tu cliente, llegará el momento en que no eres lo suficiente como para asistir o entablar reuniones con él/ellos, tiene que ir tu/s jefe/s.
  • Con los subcontratas es una batalla campal, y además, las indicaciones de la DF, cada día más, te cuesta que las acaten. Otro ciclo muy complicado para ti.
  • Y la obra no está preparada, de hecho es un caos.  Insubordinación '¿También?'' Sí, sí, también'.
  • Con tu equipo, ves, o te parece, ver una continua desaprobación, falta de lealtad, estás agotado de largas jornadas para esto. Por su parte, están desmotivados, te cuesta dirigirlos, cada día más, y ellos han dejado de seguirte (no eres su Líder, y recuerda que si no te siguen a ti, siguen a otro, adivina ahora a quién y con qué intereses en todos los aspectos, incluso tú y tu futuro).
  • Y con tu jefe y empresa, pues te puedes imaginar, con la que está cayendo.

Aunque el motivo de todo lo anterior, sea el exceso de trabajo (entre tú y yo, éste no es el verdadero motivo, porque entre otras causas, además al no llevar una obra bien te has generado más trabajo del necesario), el caso es que precisamente este motivo, tu exceso de trabajo, no les importa a ninguno de los anteriores involucrados (salvo a tu equipo que lo sufre contigo).

Así es que, si antes te sentías mal, ahora ya te sientes como que el trato que te estás dando no es digno, que no te lo mereces, muy incomprendido, vapuleado, vamos.

Además de todo lo anterior y acrecentado (que no vuelvo a mencionar por no ser repetitiva), pero esta claro que tu nivel de insatisfacción, de agotamiento, incluso de aburrimiento está llegando a límites, tras los cuales sólo hay dos caminos, SIN contar con las medidas que pueda adoptar tu empresa:

  • O te das de baja por estrés, o cambias de empresa.
  • O superado tu nivel de resistencia, entras en la APATÍA, y ahora ya sí, ya te da todo igual. Y los demás también te dan igual.

QUÉ SUCEDE CUANDO ME DESVÍO DEL OBJETIVO DE FIDELIZAR AL CLIENTE al Llevar una Obra

Bueno, a estas alturas, este tema ni te molestas en trabajarlo, pues prácticamente no te quieren ni ver, y te culpan hasta de la muerte de Manolete.

Y lo peor, este objetivo, en estas condiciones, está muy lejos de tu alcance.

 

¿CÓMO TE SIENTES?

Mal, muy mal, a todas los niveles. Estarás de acuerdo conmigo.

¿Para qué mencionar los objetivos personales que tenías?

¿Recuerdas? ganar más dinero, avanzar en mi carrera y en mi vida, ....... y todos los demás.

Con serias dudas sobre tu futuro profesional, no sólo en la búsqueda y oportunidad de otro, sino en que hasta te planteas si realmente vales para este trabajo, incluso para este sector.

Y esto destroza todas las ilusiones que un día cultivaste, sobre la cantidad de cosas que ibas a hacer cuando terminaras la carrera, cuando encontraras trabajo, cuando te hicieran Jefe de Producción, cuando fueras Jefe de Obra, cuando... cuando... cuando...

Todas tus ilusiones por el suelo, echas trizas. Tu futuro... incierto, y confuso.

Y todo ¿por qué?

Por no saber LLEVAR UNA OBRA.

En realidad no es  culpa tuya, no del todo por lo menos,  y si realmente quieres evitar ser el protagonista de esta triste historia, o parecida, el siguiente post te interesa.


¿Te has sentido identificado con alguno de los puntos anteriores?

Deja tus comentarios, serán de mucha utilidad. Y comparte este post con las personas que conozcas en esta situación  y quieras ayudar. ¡Mil Gracias!

 

autor post Isaura Ardila